Tag: Mind in the Gap
Lo que tiene el cerebro humano
by Pedro RM on Aug.04, 2009, under Personales
Y nos preocupamos de quarks, pero se nos olvida el océano, y se nos olvida el cerebro… no puede ser
World Science Festival 2009: Bobby McFerrin Demonstrates the Power of the Pentatonic Scale from World Science Festival on Vimeo.
Esto es lo que se llama una lección de funcionamiento del cerebro humano.
Y si no… probad a seguir como canta Bobby McFerrin… cantad sus notas.. vereis que interesante.
Mas actualizaciones pronto.
Tales from the Gap IV – Close Encounters of the Rugby Kind
by Pedro RM on Jul.07, 2008, under Uncategorized
Efectivamente, Encuentros en la fase de rugby, o lo que es lo mismo… voy caminando por el andén de Nuevos Ministerios (de Metro) camino al de Cercanías, cuando, junto a una esquina, un melón (porque no tiene otro nombre) venía corriendo en mi dirección, para coger el metro (yo andaba rozando la pared), y el pobre ha coincidido en su trayectoria con la mía… y claro, las leyes de la física han hecho el resto:

Con la diferencia de que mas que 2 a 1 , la razón ha sido de 3 a 1, y encima se ha quedado sentado en el suelo mirándome con cara de “oye, yo iba para allá”… en fin, lo siento por él, ha perdido el tren, y la educación que nunca tuvo… menos mal que iba con prisa…
¡¡¡La próxima vez, mira por dónde vas!!!
Imagen Cortesía de Wikipedia
Tales from the Gap III – Magic everywhere
by Pedro RM on Jun.21, 2008, under Uncategorized
Efectivamente, magia en todas partes. En primer lugar, hay que explicar una serie de cosas… el metro de Madrid, aunque está lleno de bulla y gente (cosa que… no me gusta absolutamente nada) siempre me sorprende, por eso, quizás porque no he perdido esa capacidad de sorprenderme ante el género humano, es por lo que posteo de vez en cuando sobre el metro… y esta vez, ha sido realmente sorprendente.
En el metro te encuentras siempre con algo distinto, o bien un pedigueño pidiendo directamente, o bien algún paganini, o yankovic que se proponen deleitarte con su “arte”… o hacerte pensar en que en lugar de ejecutar piezas (con saña), se podría ejecutar al músico, sería práctico.
El otro día, en el metro, entró un señor con un extraño maletín, ataviado con una camisa y un pantalón corto cogido por dos tirantes muy llamativos… pero claro, posiblemente eso no te sorprende, la gente va con pintas cada vez mas raritas, por tanto… eso ni llama la atención. Ahora bien, si resulta que el extraño maletín se convierte en mesa de playa, y el tipo empieza… a dar un espectáculo de MAGIA con cartas en medio del metro… ya es cuando te quedas frito. Y claro, primero empezó el Pedro paranoico “seguro que es un señuelo para distraer a la gente”… y miré a mi alrededor, ignorando al mago, buscando carteristas, ladrones o similar… pero no, en el vagón había entrado sólo el mago, con lo cual, evidentemente, no era eso… segundo el Pedro crítico “tendrá que tener hambre un cartomago, para pedir dinero en el metro con su arte”…. pues tampoco, porque cuando terminó la actuación (unos 10 minutos) recogió sus trastos y se fue, sin siquiera aceptar el dinero que le quería dar la gente.
Sorprendente, a mas no poder. Se admiten sugerencias, o ideas de qué… impulsó al mago a hacer eso…
Eso sí, en Madrid, hay magia en todas partes…
Tales from the Gap II
by Pedro RM on Apr.16, 2008, under Uncategorized
El metro de Madrid es un lugar sorprendente y único, lleno de matices…
Hoy he tenido un accidente (ya decía yo que era raro que no me pasara nada nunca), que no deja de ser increible. En cierta parada de Metro, apoyado yo como iba en la parte final del tren, una chica ha decidido que el mejor espacio era el que quedaba entre la parte final del tren y yo… y ha metido codo, hombro y cabeza, para conseguir finalmente quitarme el sitio… enhorabuena… es algo que nunca me preocupa, pero ahora viene lo bueno… tras hacer todo eso para poder entrar en ese tren (que haya otro dentro de 4 minutos no le dice nada), el tren arranca. Dado que la chica ha tenido a bien dejarme completamente alejado de cualquier posible punto de apoyo, al acelerar de golpe el metro, y a pesar de que sostengo que el metro es un experimento de hipercompresión, las leyes de la física se siguen aplicando dentro del vagón… lo cual implica que todo mi ser ha ejercido una fuerte presión sobre la chica al acelerar el tren y yo pretender seguir en mi estado de reposo (con respecto al andén)… vamos, que la he aplastado vilmente.
NO la he pisado, NO le he rozado un pelo de la cabeza, simplemente mi espalda ha hecho de prensa hidráulica contra su fragil cuerpecito de chica pequeña. He saltado como un gamo a pedirle perdón… pero ella ha gritado como si la estuviese violando una manada de elefantes africanos en celo. Evidentemente, el vagón ha mirado atónito hacia la vocecita que parecía salir de mi culo baja espalda, viendo a una chica que ha empezado a proferir insultos hacia todos mis ancestros… sólo porque durante un segundo, mi espalda la ha hecho sentir como una lata de atún… cosa que es normal en el metro.
En la siguiente estación, la chica se ha bajado con la misma velocidad con la que se ha subido, blanca como la leche, y sin pedir disculpas… el resto del vagón me ha seguido mirando con cara de “vaya animal de bellota”… Nada como ser algo mayor (sólo un poquito, de verdad), para que la gente te mire mal… como si no tuviera bastante con parecerme a cierto político, y encima esto…
Durante un viaje (muy) accidentado…
by Pedro RM on Apr.04, 2008, under Uncategorized
Hoy he vuelto en el metro a irme hacia mi lugar de trabajo, pero como siempre, grandes sorpresas aguardan en el metro de Madrid que ¿te lleva? mas o menos.
Previa y calentamiento: Me he dejado el iPod encima de la mesa de casa… un lugar perfecto para estar en el Metro de Madrid… pero cometí el error de consolarme pensando “sólo es un rato, y tengo el periódico”. Iluso.
Primera jugada maestra: El tren tiene una avería, cambien de tren, por otro muuuuuuuucho mas atestado de gente.
Segunda del día: El que venía justito delante mía, conocía la ducha por fotografías o reportajes del National Geographic.
Tercer Round: Epidemia de Yoguis en el metro… calculo que había 8 personas en la postura del loto (ver post anterior) lo cual, para una persona de peso, como yo… representa todo un reto ¿le romperé el femur a ese frágil estudiante en el próximo frenazo?
Cuarta por la escuadra: Consigo (tras unos 40 minutos en las líneas de metro sin espacio para mover un brazo sin medio desnudar a alguien) abrir el periódico gratuito de turno para leer que en un restaurante de Alcobendas van a “reproducir” la Feria de Sevilla (que es la semana que viene), y bueno… ya se por dónde pasarme el fin de semana. Iluso 2.0.
Quinta y última: Dicen que no hay quinto malo, pero hoy se han superado: Alguien me dice “alégrate que hoy es viernes”… 0,4 segundos mas tarde, me piden un informe para el lunes a primera hora…
Conclusión… el Metro perjudica seriamente la moral… y me toca volver en Metro hoy también.
Buen fin de semana para el resto.
Semana Santa en Sevilla
by Pedro RM on Mar.17, 2008, under Personales
No, no estoy en Sevilla, es mas, estoy en Madrid.
Aunque querría estar en Sevilla, junto a mi familia y amigos, es lo único que me llama en estas fechas de aquella ciudad. No me llama para nada el bullicio, ni la turbamulta, ni el olor ahogado de incienso y azahar, este último agradable, pero casi nauseabundo entre el olor a bulla, la sensación de presión en los hombros, y los empujones para poder cruzar una calle atestada de gente para ver pasos de semana santa.
Reconozco que estoy siendo algo hipócrita. Estoy hablando como la persona que soy hoy, si bien yo he sido nazareno, y reconozco que esas horas de Estación de Penitencia (así se llaman de verdad las procesiones), son útiles en ciertos momentos de la vida, para que uno se enfrente a uno mismo, 4 horas (en mi caso), para que uno se ponga a reflexionar sobre lo que hace y lo que no hace, lo que ha hecho bien y mal. También eran los días de la ilusión del niño (Que a muchos en Sevilla les hace ilusión salir de nazarenos) cuando tienes la suerte de haber sido hermano de la hermandad del Amor, que en su versión “junior” es la hermandad de la borriquita… la ilusión de los niños de blanco, frente a sus hermanos mayores de negro… Eso es algo que, recordando la ilusión en sí, es hermoso, recordar cómo eran las cosas para los niños.
Quizás ahora tengamos el metro de Madrid… que ¿te lleva? casi siempre a donde vas. Pero… no es lo mismo, en el metro hay que estar atento a la parada, al de detrás, a ese que te está mirando a ver si te distraes, a la chica que te acaba de meter el tacón de aguja encima del pie, y no te ha hecho ni pizca de gracia, a la señora que por ser señora con canas se cree con derecho a … etc. No es un momento para pensar demasiado… ni siquiera para pensar algo.
Aunque claro, todo depende de cómo se mire. A todos los que disfruten de esas turbamultas de gente… buena Semana Santa.
Trabajo en el Siglo XXI ¿o en la Red 2.0?
by Pedro RM on Feb.13, 2008, under Informatica
Muchas veces me planteo cual es el sentido de todo el movimiento de gente cada mañana en el Metro de Madrid. Un sistema de transportes, optimizado como se puede, gracias al cual, no hay que levantarse a las 4 y media para poder llegar al trabajo en sólo dos horas. Y me refiero al sentido, porque sabemos que el teletrabajo es una realidad… digo sabemos, porque está en boca de todos, ya en las empresas y entidades de la Comunidad de Madrid se empiezan a hacer pilotos para empleados con necesidades especiales (lactancias, problemas de movilidad). Por tanto, no es un problema de capacidad.
Seguramente, como diría Dioni Nespral, hay que innovar lo suficiente para que en lugar de tener que ser la excepción cuando teletrabajas… seamos la excepción los que vamos a la oficina. Muchos tenemos en casa una estupenda ADSL, y las tarjetas 3G y 3.5G son ya algo que se compran con facilidad, y se pueden obtener soluciones de datos mediante nuestros proveedores corporativos de telecomunicaciones… Luego por ahí, no está el problema.
Un gerente de una empresa “tradicional” me dijo una vez, hablando del teletrabajo “y si tengo que llamarte me tengo que gastar el dinero”… evidentemente no, para eso ya hay tecnología VoIP. Podría repetir el párrafo anterior, pero ya lo he dicho antes. Hay soluciones… Luego, por ahí, tampoco está el problema.
El problema está en que a muchos, a muchísimos (que no a todos), les cuesta confiar en que la gente teletrabaje, y les cuesta pensar que la gente realmente está en su casa en zapatillas, y está “trabajando”. Un amiguete me decía “mi padre no entiende que buscar trabajo ya no se hace pateando calle con 500 currículums desde las 7 de la mañana”, y nos reíamos mientras visitaba Infojobs. Evidentemente, ya no se hace así. Ya hay mucha gente que se pone de freelance, y que trabaja desde casa, pero porque no necesitan (ni quieren) una oficina.
Por desgracia, también hay “potenciales clientes” que no suelen comprender ese tipo de cosas, y que quieren una reunión para “verte”… realmente verte ya te vieron la primera vez. Quieren ver tus instalaciones, tu infraestructura y tu soporte, para obtener una medida de tu “estabilidad” o de tu “capacidad” ¿económica?… y con eso hay que aguantarse.
Todo esto viene a que hoy me he levantado leyendo información sobre un lugar de “cotrabajo”, en San Francisco, llamado Sandbox Suites donde las personas que teletrabajan, o que trabajan desde casa, para “ir a la oficina” en esos lugares, en lugar del típico cubículo o equivalente de cada oficina. Y durante una décima de segundo he pensado “es una buena idea”… hasta que recordé un post de Dioni donde hablaba de Garaje 30 y qué alegrón… Aquí también tenemos de eso
Bromas aparte, la realidad es que una empresa ya no necesita una infraestructura mas allá del domicilio social y de un buen servidor de conexión, y un par de buenas lineas de internet, que ya parece que empiezan a ser asequibles para la pyme… con lo cual, todos ganamos ahí.
En el mundo de la red 2.0, del teletrabajo, de la VoIP y de todo lo demás, da una ligera satisfacción personal el saber que se puede hacer todo eso,y que probablemente ya lo hemos hecho muchas veces, nada como atender una importante llamada y resolver un problema en zapatillas, mientras cocinas una tortillita a la francesa (Que alguna vez me ha pasado), y en esos momentos, recuerdas todo lo que has leido sobre el tema y piensas “todo esto funciona”.
Y se que hay mucha gente que sigue alucinando con estas cosas, pero, por otro lado, ya son parte de nuestro día a día, que poco a poco se abre camino. Con el tiempo, seguro que surgen nuevas ideas para innovar en este campo… y será emocionante verlas crecer, como el co-working (¿trabajo cooperativo?) y el teletrabajo…
Y una vez dicho todo esto… me voy al Metro, que hay que ir al trabajo.
Señora… no me joda
by Pedro RM on Nov.27, 2007, under Uncategorized
Esta mañana me la prometía feliz y contento. Gracias a mi móvil pude descargar y tomar los datos de las cosas que quería disfrutar y leer tranquilamente en el metro, dado que en el metro, o lees, o escuchas música, o piensas… hay mucha gente con el periódico.
Entonces apareció ella… una señora mayor que no tenía nada mejor que hacer que meterse en el metro en hora punta con un carrito de la compra XXL… y no feliz con haber conseguido, ha decidido empujar, mover a todo el mundo posible, consiguiendo ocupar el máximo espacio posible del vagón… incluyendo espacio para que ella se apoyara sobre una esquina completa, mas su carrito que ocupaba prácticamente toda la puerta de salida de esa zona del vagón. Cuando pretendía salir, ha comenzado (sin previo aviso) a querer empujar a todo el mundo para maniobrar el carrito dentro del vagón… y una persona que estaba por allí ya no se ha aguantado mas (quizás el carrito sobre su pie ayudase) y ha soltado (y juro que esta vez no fui yo) “Señora, no me joda”… momento en el cual ha montado en cólera, como si le hubiesen mentado a toda su familia, y comenzó una retahila de insultos proferidos a la concurrencia…
La verdad es que la señora en cuestión podría haber tenido algo mas de modales… se sabía bien que a sus canas se les debe un respeto (casi siempre), pero lo usó tan vilmente en el metro hoy… que a veces dan ganas de NO respetarlas… como siempre… otro derecho mas del que se abusa en este pais…
Meditación en metro de Madrid
by Pedro RM on Nov.06, 2007, under Uncategorized
Esta mañana he visto por n-sima vez un fenómeno que no puedo mas que calificar de sorprendente, y aprovechando un pequeño “gap” en el ritmo de la oficina, he decidido expresar mi sorpresa con palabras.
Por algún motivo que desconozco, hay personas que deciden meditar en su trayecto del metro, haciendo gala de una estupidez un valor sin precedentes, para ponerse en la postura del loto
en un ambiente en el que un frenazo puede hacer que un 45 largo salga disparado a buena velocidad hacia el suelo (con el afán inocente de evitar que el resto de mi cuerpo caiga de la misma manera (mas ruidosamente, si acaso).
No solo contentos con poder usar el tranquilo y sosegado transporte del metro de Madrid, para el relajante hobby de la meditación… se indignan embravecidos si les pides espacio para… pasar (el hecho de que ocupen mas de media puerta es secundario), será que son las plazas reservadas a yoguis, budistas y similares, o a lo mejor son alguna minoría étnica reconocida, o simplemente, es que algunos nunca alcanzarán la paz interior… Ellos sabrán.